El Parque de El Retiro en Madrid


El valor de El Retiro y sus beneficios directos

Bienvenidos al Blog de Antonello Dellanotte

Bienvenid@s, queridas lectoras y queridos lectores a otro artículo de la sección dedicada al Parque de El Retiro dentro de mi blog.

Como muchos sabéis, llevo tiempo trabajando en «El parque que te habla», un libro sobre El Retiro que nació en mi corazón hace ya años y que va gestándose poco a poco, sin atropellos. Sé que he anunciado un artículo sobre los beneficios terapéuticos de El Retiro, pero al revisar mis notas me ha parecido de un mejor proceder hacer una pieza que tenga una visión más amplia, que ayude a dar a conocer no sólo esas ventajas –que de todos modos detallaré en otro artículo-, sino el conjunto de bondades que este espacio nos ofrece, pero visto desde un punto de vista más global. Quiero indicar que el texto de este artículo procede de mis borradores sobre el libro. La flexibilidad e inmediatez que aporta este canal digital del blog me han parecido una gran oportunidad para ponerlos a prueba, contrastarlos y someterlos a vuestro juicio. Seguro que el libro lo va a agradecer. Comenzamos.

La estatua del Ángel Caído. Ricardo Bellver 1885. Abril 2017. ©2018 Antonello Dellanotte

El Palacio de Cristal. Marzo de 2014. (En catálogo). ©2018 Antonello Dellanotte

El título del libro no es una mera ocurrencia literaria. El Retiro, desde mi experiencia, es un parque que efectivamente te habla; y no solo eso, también te escucha. Por estar rodeado de ciudad -y se entre por donde se entre-, acceder al parque trae siempre consigo un agradable impacto sensorial, acompañado de una casi inmediata sensación de bienestar físico, que enseguida se contagia a lo mental. Entrar al Retiro, entre otras muchas cosas buenas, produce rápidamente una mejora de la capacidad para respirar y de pensar con mayor claridad. El poder pasar, en sólo unos segundos, del mundo de las prisas, del ruido de los coches y del bullicio de una gran ciudad como Madrid, al paraíso de naturaleza, arte y quietud que es El Retiro, es un enorme privilegio que tenemos los madrileños y que compartimos orgullosamente con quien nos visita.

El Parque de Madrid
En El Retiro se conjugan las características al uso de un parque urbano como zona verde para la mejora del aire, el esparcimiento y la socialización, con sus atributos históricos, al tiempo que permanecen trazas de su primigenio uso como lugar de retiro espiritual; porque El Retiro es un parque que se disfruta en grupo pero que se comprende mejor en soledad. Y porque es estando solo cuando el parque realmente se muestra en toda su profundidad; y es entonces en realidad cuando te escucha y te habla. El hecho de que haya sobrevivido a batallas, saqueos, ciclones, talas masivas y demoliciones, unido al ingente numero de episodios históricos relevantes de que ha sido escenario y por supuesto también de millones de situaciones personales anónimas, parece explicar de por sí esa tremenda energía que se percibe nada más pisarlo.
El Retiro es un espacio vivo que hace de Madrid una ciudad mejor, más cercana y acogedora; y además marca el ritmo de las estaciones, conectado al ciudadano con la naturaleza.
Ello resulta determinante para comprender las especiales cualidades del llamado Pulmón Verde de Madrid. Pero su dimensión histórico-cultural y su relevancia ambiental no alcanzan a definirlo completamente si no se tiene en cuenta el factor de uso de las personas que lo han vivido, que lo viven y que lo vivirán. Además, nuestro Retiro es el parque de nuestros padres y de nuestros abuelos y bisabuelos. Su historia por tanto es no solo el conjunto de reformas y cambios producidos con el fluir del tiempo, sino que también es la historia de nuestras historias, la historia de nuestras vidas. Aunque inicialmente -y durante mucho tiempo- estos jardines eran de uso privativo de la corona y de la corte, fueron, progresivamente, abriéndose al uso del pueblo; primero en la época de Carlos III, durante cuyo reinado se permitió el acceso a ciertas zonas y bajo condiciones, y después en tiempos de Fernando VII, cuando se abrieron zonas para uso publico. Finalmente, cuando en 1868 su titularidad pasó a ser municipal y fue rebautizado con el nombre de Parque de Madrid -denominación hoy en desuso- es cuando El Retiro se convierte de verdad en el parque de los madrileños.
Los beneficios directos de la presencia de El Retiro en el centro de Madrid son incontables.

La Paz, grupo escultórico de Miquel Blay en el monumento a Alfonso XII. Noviembre 2016. @2018 Antonello Dellanotte
La fuente del Pequeño Tritón en la plazuela de la Puerta de Hernani. Julio 2017. ©2018 Antonello Dellanotte

Beneficios directos de El Retiro

El Retiro, con sus 118 hectáreas, no es un parque construido en medio de una gran ciudad; es, más bien, un parque en torno al cual una gran ciudad ha ido creciendo. Por sus diecisiete puertas acceden a él gentes desde todas las direcciones, desde todos los distritos de Madrid, visitantes y locales cuyas circunstancias personales y socioeconómicas dejan de tener relevancia en el momento que traspasan el umbral de cualquiera de estos accesos, porque una de sus virtudes es su capacidad de conectarnos y también, en cierto modo, de hacernos iguales

El Paseo de Fernán Núñez en el otoño de 2017. ©2018 Antonello Dellanotte
El Palacio de Cristal. Octubre 2017. @2018 Antonello Dellanotte
La Puerta de la Independencia y la Puerta de Alcalá. Septiembre 2017. ©2018 Antonello Dellanotte
Un grupo de turistas se toma una foto en El Parterre. Enero 2018. ©2018 Antonello Dellanotte

Beneficios económicos, sociales e identitarios

Aparte de su potencial turístico, lo que representa un gran activo económico -y un reto destacable de cara a su conservación-, El Retiro es, sobre todo, un potente vector de conectividad social y cultural y un factor determinante en el desarrollo de la propia identidad de la capital. Sin perjucio de lo que antes decíamos acerca de que el parque se comprende mejor en soledad, la realidad es que este no es su uso más extendido, sino más bien al contrario. Por lo general el parque es un punto de encuentro, un punto de socialización al que llegan grupos de personas que interactúan con otros grupos de personas. Como espacio multifuncional que es, cada uno lo vive a su manera, porque la lista de actividades buenas para el cuerpo y la mente que se pueden hacer en él es inacabable.

Jazz al aire libre en el monumento a Alfonso XII. Año 2015. ©2018 Antonello Dellanotte
El Retiro es un espacio multifuncional. Amanecer veraniego en 2017. ©2018 Antonello Dellanotte
Las barcas del Estanque. Verano 2012. ©2018 Antonello Dellanotte

Beneficios medioambientales

La dimensión medioambiental del parque como factor clave para la sostenibilidad de Madrid es de tal importancia que tendrá un capítulo dedicado en el libro, en el que conoceremos el ingente patrimonio natural que El Retiro acoge. Como parque urbano que es, produce todos los beneficios propios de este tipo de espacios. Por una parte, la densa vegetación actúa como filtro natural, produciendo oxígeno y fijando el dióxido de carbono, lo cual mitiga los efectos de la contaminación. Es un regulador climático que afecta a la temperatura y a la humedad relativa del aire y, sobre todo en los meses de calor, opera con gran efectividad como refugio frente a los rigores estivales. Por otra parte, el parque conecta al ciudadano con la naturaleza, incluso desde fuera de él, funcionando como un indicador de los cambios estacionales, menos perceptibles -salvo, obviamente, por las temperaturas- en un entorno urbano.

Un parque como El Retiro, además de dar cobijo a cientos de especies animales y vegetales, que llegado el momento conoceremos, sirve como pasillo ecológico para la especies en migración que lo utilizan como punto de paso, permaneciendo a veces durante semanas, lo que permite al visitante que sea curioso de la naturaleza disfrutar con su sola presencia.

Una hembra de gorrión común (Passer domesticus). Diciembre 2017. ©2018 Antonello Dellanotte
Herrerillo común (Cyanestes caeruleus). Primavera 2015. ©2018 Antonello Dellanotte

Beneficios para la salud
Es de todos sabido que no sólo el deporte, sino cualquier actividad física, máxime si es al aire libre y en un entorno de naturaleza, proporciona numerosos beneficios para la salud. Por una parte, los amplios espacios del parque son ideales para recibir la terapéutica luz solar que sobre todo en los meses más fríos nos ayuda a sentirnos mejor y nos eleva el ánimo. De otro lado, la exposición a entornos naturales y a los relajantes paisajes visuales y sonoros que ofrece El Retiro, con la omnipresencia del elemento acuático que aportan estanques, fuentes y rías; y su sonido, unido al del viento en los árboles y al de las muchas especies ornitológicas que los pueblan, conforman un escenario ideal en el que calmar las ansiedades y combatir el estrés.

Si vamos al parque a primera o última hora, probablemente lo que más veamos sean personas haciendo deporte, porque no puede haber mejor lugar para practicarlo, estando en una ciudad como Madrid. Las lista de actividades deportivas que se pueden llevar a cabo en El Retiro es extensa: correr, pasear, montar en bicicleta, patinar, remar, etcétera. También es habitual ver como otros se decantan por otro tipo actividades relacionadas asimismo con el bienestar, como el yoga, el Tai Chi o la meditación.

Un hombre haciendo deporte junto a la Fuente de la Alcachofa. Junio 2015. ©2018 Antonello Dellanotte
Un corredor pasa frente a la Puerta de Felipe IV. Enero 2013. ©2018 Antonello Dellanotte
El grupo Swingdigentes actúando en el Paseo del Salón del Estanque. Diciembre 2012. ©2018 Antonello Dellanotte

Beneficios para la Cultura

El Retiro es un enorme museo al aire libre, con un ingente patrimonio histórico-artístico que también nos enriquece culturalmente, conectándonos además con nuestra historia. Además, como Parque Histórico que es, esta dimensión tiene un gran peso específico en el conjunto del patrimonio global de Madrid. Descubrir y conocer los tesoros que alberga, en forma de edificios, fuentes, grupos escultóricos y otros monumentos, implica conocernos mejor a través de nuestra historia. Unida al gran catálogo monumental distribuido por todo el recinto, destaca la presencia de importantes espacios expositivos como el Palacio de Cristal y el de Velázquez, donde el Centro Nacional de Arte Reina Sofía realiza interesantes exposiciones. Por su parte, el Centro Cultural Casa de Vacas -dependiente del Ayuntamiento-, o la Biblioteca Pública Municipal Eugenio Trías, aportan un valor determinante que, en lo cultural, enriquece tremendamente la experiencia de vivir El Retiro.

La Fuente de Cupido en La Rosaleda. 2017. ©2018 Antonello Dellanotte
El estanque de La Chopera y el Bosque del Recuerdo. Febrero 2018. ©2018 Antonello Dellanotte

Paisajistas y jardineros como Cecilio Rodríguez, escultores de la talla de Mariano Benlliure, Miguel Blay, los Coullat-Valera (padre e hijo), Pedro Estany, Mateo Inurria, Aniceto Marinas, Victorio Macho o Ricardo Bellver -por citar algunos- o ilustres arquitectos como Ventura Rodríguez, Isidro González Velázquez, Ricardo Velázquez Bosco o Manuel Herrero Palacios, nos han dejado un precioso legado, en el que gracias a su trabajo y talento El Retiro luce bellísimas creaciones que son verdaderos símbolos de identidad del propio parque y de la ciudad de Madrid.

El Jardín de El Parterre, ejemplo del paisajismo de estilo francés. Febrero 2018. ©2018 Antonello Dellanotte
Monumento a Cajal. Septiembre 2017. ©2018 Antonello Dellanotte
El monumento a Campoamor, en el Campo Grande. Diciembre 2017. ©2018 Antonello Dellanotte

El Retiro y su conservación

Dicho todo lo anterior, es necesario subrayar la importancia del buen uso, cuidado y conservación de El Retiro. No sólo por su inclusión en la Candidatura para formar parte de la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, lo cual ya es un grado, sino por nosotros mismos y por las generaciones venideras.

El Retiro sufre un uso más que intensivo, pero es un parque histórico que requiere una mayor protección. Este es un difícil equilibrio, pues aunque no se puede permitir un grado de restricciones tan alto como el que, por ejemplo, tiene El Capricho, si requiere que ciertos aspectos de su uso y conservación se revisen.

La gestión de un parque así no es sencilla, pues influyen innumerables factores y condicionantes, pero hay que decir que, en general es un espacio bien conservado, aunque insisto, en mi opinión se deben mejorar algunas cosas. No sólo físicamente ni reglamentariamente. Sobre todo se debe hacer llegar a la ciudadanía la importancia de todo esto. Es el primer paso, antes de endurecer las ordenanzas o liarse a multar. Yo me conformaría con que en el corto plazo se pusiese solución al asunto de los picnics y fiestas de cumpleaños y de su bochornoso efecto en el parque. No digo prohibirlos directamente, pero sí estudiar la situación y sus posibles soluciones.

La Fuente de la Alcachofa. Febrero 2018. ©2018 Antonello Dellanotte

Si te apasiona la fotografía esto te puede interesar…